Fátima, Portugal — 1917
En 1917, durante la Primera Guerra Mundial, la Virgen María se apareció seis veces a tres pastorcitos cerca del pueblo de Fátima, Portugal: Lucía dos Santos, de diez años, y sus primos Francisco y Jacinta Marto, de ocho y siete años.
El mensaje de Nuestra Señora fue simple y urgente: rezar el Rosario todos los días por la paz en el mundo, volver a Dios, ofrecer oraciones y sacrificios por los pecadores, y entregarse a su Corazón Inmaculado.
En su última aparición, el 13 de octubre de 1917, se llamó a sí misma la Señora del Rosario, y una gran multitud fue testigo de lo que se conoció como el Milagro del Sol.
En 1930, la Iglesia declaró las apariciones dignas de crédito. Francisco y Jacinta murieron jóvenes, en la epidemia de gripe que siguió a la guerra, y fueron canonizados por el Papa Francisco en 2017. Lucía se hizo monja carmelita y murió en 2005.
Nuestra Señora enseñó a los niños esta oración, para rezar después de cada decena del Rosario:
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados; líbranos del fuego del infierno; lleva todas las almas al cielo, especialmente a los que más necesitan de tu misericordia. Amén.
[ANA: unas frases sobre lo que el nombre Per Fatima significa para ti y por qué lo elegiste.]
Nuestra Señora pidió el Rosario todos los días. Puedes comenzar hoy, aunque sea con una decena.