Una guía simple, paso a paso, para principiantes
El Rosario es una oración sencilla que nos ayuda a contemplar la vida de Jesús a través de los ojos de Su madre, María. No necesitas saberlo todo para comenzar. Si puedes rezar un Padre Nuestro y un Ave María, puedes rezar el Rosario.
Un rosario, si tienes uno. Si no, puedes contar con los dedos. Lo que importa es tu corazón, no las cuentas.
En el crucifijo, haz la Señal de la Cruz y reza el Credo de los Apóstoles.
En la primera cuenta grande, reza el Padre Nuestro.
En las siguientes tres cuentas, reza un Ave María en cada una, por la fe, la esperanza y el amor.
Reza el Gloria al Padre.
Anuncia el primer misterio, luego reza el Padre Nuestro en la cuenta grande.
En las diez cuentas pequeñas, reza diez Ave Marías mientras reflexionas sobre el misterio.
Reza el Gloria al Padre y la Oración de Fátima.
Repite los pasos 5 al 7 para las cuatro decenas restantes.
Termina con el Salve Regina y la Señal de la Cruz.
Un grupo de diez Ave Marías se llama decena. Un Rosario completo tiene cinco decenas y toma entre 15 y 20 minutos.
Mientras rezamos cada decena, reflexionamos sobre un momento de la vida de Jesús y María, llamado misterio. Hay cuatro conjuntos de cinco misterios, cada uno rezado en ciertos días:
Lunes y sábado — el nacimiento y la infancia de Jesús
Martes y viernes — Su Pasión y muerte
Miércoles y domingo — Su Resurrección y lo que siguió
Jueves — Su vida pública
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados; líbranos del fuego del infierno; lleva todas las almas al cielo, especialmente a los que más necesitan de tu misericordia. Amén.
Una decena al día ya es una oración de verdad, no un fracaso.
Volver con calma es parte de la oración.
En el auto, caminando, o con tus hijos.
Mientras tus labios rezan, deja que tu corazón mire a Jesús.
¿Nuevo en el Rosario? Nuestro Camino del Principiante gratuito te enseña un pequeño paso cada día, hasta que reces el Rosario completo.